El trauma complejo no es solo una herida emocional ni un recuerdo doloroso del pasado. Es una forma en que el cuerpo, la memoria y el sistema nervioso aprendieron a sobrevivir. Muchas respuestas que hoy parecen ansiedad, perfeccionismo, evitación o desconfianza alguna vez fueron intentos de protección. Sanar no es olvidar lo vivido, sino lograr que el pasado deje de gobernar el presente.